París es quizá la capital europea más soñada por el mundo entero. Por eso no resulta extraño que muchos vuelos baratos transporten a cientos de turistas ansiosos por vivir la Ciudad Luz. Hoy nuestro recorrido es solo una muestra de los museos parisinos, pues ¡París ofrece más de ochenta museos!
De todos sus museos, el Louvre por sí mismo ya justifica que aterricéis en París. Soberbio, clásico y vanguardista a la vez, el Louvre es el museo nacional de Francia dedicado a las bellas artes, la arqueología y las artes decorativas. En él reposa la misteriosa Gioconda o Mona Lisa de Leonardo da Vinci: una obra indescifrable e inspiradora que atrae a millones de personas cada año. Os advierto: no podréis visitar el Louvre en un solo día. Sus casi 210 mil metros cuadrados entre galerías y parques necesitan varias visitas para apreciarlo de verdad.
¿Qué pensáis de un museo en una estación de trenes? A un paso del Louvre, siempre frente al emblemático Sena, lo encontraréis. Es el Museo d’Orsay. Un edificio que siglos atrás fuera un palacio y luego una estación de trenes, es hoy un museo con pinturas, esculturas y fotografías de todo el siglo XIX. Los arquitectos de aquella época supieron aprovechar la belleza de la estación para transformarla en un museo de tres niveles que os llevarán a sus diferentes exposiciones, además de a su librería y café, si os apetece disfrutar de las delicias parisinas desde las alturas.
También deberíais visitar el Museo Rodin. Lo encontraréis en el Distrito 7 de París; destino turístico por excelencia pues alberga la Torre Eiffel y el hotel de Los Inválidos, por ejemplo. El museo despliega las obras de este artista, como la realista y apasionante escultura El Beso, junto con otras de Monet, Renoir y Van Gogh. Aquí encontraréis algo diferente. Un museo pequeño, diseñado en lo que fue un hotel, y rodeado de parques con esculturas que vale la pena caminar.
Un paseo por el cosmopolita y bohemio barrio Le Marais os hará detener en el Museo Carnavalet que relata en sus más de cien salas la historia de París. Aquí podréis ver exposiciones arqueológicas, maquetas de monumentos antiguos, pinturas de escenas históricas y de personajes ilustres que os pintarán una postal de lo que fue y es París. Ya que estáis en Le Marais, deteneos en el Museo Picasso que, situado en el bellísimo Hotel Salé, os deleitará con cientos de sus obras. Aprovechad también la magnífica visita guiada que os enseñará más sobre este gran artista español.
El Centro Pompidou, innovador y funcional, posee una de las primeras colecciones de arte moderno y contemporáneo más completas del mundo. Es un museo joven que os sorprenderá por su diseño y que tiene además un centro cívico y una gigantesca biblioteca pública.
Recordad que en este viaje no solo ahorraréis si reserváis con tiempo vuelos baratos a París, sino que también aprovecharéis al máximo vuestra visita comprando el Paris Museum Pass para acceder a un menú cultural à la carte de casi todos los museos parisinos.